¿Qué tan adicto eres...a tu química emocional?
Uno de los primeros aspectos básicos que les enseñamos a los alumnos en
nuestros talleres de neuroentrenamiento es que nuestro comportamiento es antecedido por una emoción, que a su vez ha gatillado la descarga en nuestro torrente sanguíneo de una serie de químicos cuya
constitución dependerá del tipo de emoción que nos embarga.
A su vez esa
emoción es el resultado del tipo de pensamiento que hemos memorizado a lo largo de nuestra vida al
enfrentar distintos estímulos que percibimos desde nuestro entorno.
La repetición de esa cadena (pensar- sentir- actuar) se transforma en
una adicción química emocional. En otras palabras, nuestras células se vuelven
adictas a ese desayuno de neurotransmisores que le damos diariamente.
¿Cómo intervenir ese ciclo adictivo que nos dificulta cambiar?